Los avances tecnológicos han tocado la puerta del Fisco Federal, desde hace aproximadamente 10 años, en éste sentido el beneficio para los contribuyentes se ha visto reflejado en la facilidad para presentar las declaraciones anuales con la información que el sistema del SAT ya tiene precargara, por lo cual el día de hoy es mucho mas sencillo cumplir con las diversas obligaciones fiscales .
La comodidad viene de la mano de la creciente dificultad para engañar al fisco: gracias a la creciente digitalización de la sociedad, El SAT tiene cada vez más información sobre los ingresos y propiedades de los contribuyentes. Pero no toda. Y, además, el borrador no sustituye las obligaciones fiscales del ciudadano: si éste contiene errores, es responsabilidad del contribuyente corregirlos, y está obligado igualmente a aportar información sobre rentas no incluidas en el borrador. Remitir a Hacienda datos inexactos o incompletos, incluso aunque no se tenga obligación de declarar, puede dar lugar a una revisión.
Desde el punto de vista tributario, hay un código de colores sobre la información fiscal que debe incluirse en la declaración de la renta, según el grado de conocimiento que tiene el fisco. Así, hay datos negros, azules y rojos, y de este código de colores depende, también, que Hacienda permita al contribuyente confirmar el borrador o le “obligue” a cumplimentar la declaración.
Datos negros: sabemos más que tú
Para un contribuyente medio, los datos que figuran en el borrador son correctos y cubren la mayor parte de los ingresos del usuario. Están remitidos desde entidades financieras o centros de trabajo: la nómina, los préstamos hipotecarios o los rendimientos de cuentas bancarias se incorporan directamente a la declaración. Si el SAT no tiene constancia de algunos contribuyentes podrán presentarla sin aportar datos adicionales.

